El envejecimiento y la Terapia Regenerativa

El envejecimiento y la Terapia Regenerativa

Muchas personas buscan tratamientos estéticos naturales, con efectos a largo plazo, y mínimamente invasivos, por lo que muchos médicos han tenido que innovar y buscar tecnologías que permitan resultados que cumplan las expectativas de sus pacientes. Hoy, el campo de la medicina estética no es solo generar un resultado por un tiempo determinado, más bien es desafiar al tejido, a que por si mismo, induzca una respuesta natural frente al envejecimiento.

 

El envejecimiento es una realidad que nadie puede escapar, estamos destinados a el, algunos con mayores signos visibles y otros con menos. Existen 2 conjuntos de factores que evidencian los cambios de la piel, uno son los factores intrínsecos como es la edad y la genética, que comienza con el nacimiento y progresan a medida que vamos envejeciendo, y los factores extrínsecos o ambientales que incluyen la exposición UV, tabaquismo, exposición química, entre otros.

Los cambios que estos factores intrínsecos y extrínsecos generan es una aceleración de los procesos de envejecimiento evidenciado por la disminución general del grosor de la piel, menor elasticidad, mayor pérdida de volumen de grasa subyacente y soporte de tejido conectivo generando arrugas profundas y pliegues pronunciados en la piel.

La piel está formada por capas distribuidas en 3 zonas denominadas la epidermis, la dermis y la hipodermis. La epidermis es la capa más externa y existe una alta renovación de células. La dermis está constituida por una red de colágeno y de fibras elásticas, además contiene capilares sanguíneos, nervios, lóbulos grasos y la base de los folículos pilosos y de las glándulas sudoríparas. Aquí existe una malla de colágeno que da soporte y genera que las células se muevan en toda la matriz, además de la elastina y otras proteínas que permiten elasticidad y contracción de la piel. La hipodermis está compuesta principalmente por grasa, es la capa más interna en donde están los vasos sanguíneos y linfáticos, así como también algunas glándulas y las raíces de folículos pilosos. Por su puesto, estas 3 zonas tienen un rol muy importante en la calidad de la piel, destacando con mayor énfasis la dermis en donde existe una gran variedad de células que cumplen funciones muy relevantes en mantener la homeostasis del tejido.

La piel, principalmente la dermis, está compuesta mayoritariamente por colágeno y elastina producido por las células denominadas fibroblastos. Estas células cumplen un rol muy importante ya que mantienen una piel firme y sana, pero a medida que avanza la edad van disminuyendo en número. Se conoce que aproximadamente desde los 10 años de edad el número de fibroblastos en la piel disminuye un 50% (de 4.000 fibroblastos por mm2 pasamos a 2.000 fibroblastos), y estos con el tiempo disminuyen su capacidad de secretar proteínas como colágeno y elastina dando una apariencia de envejecimiento. Aproximadamente entre los 35 y 40 años de edad disminuye la producción de colágeno por los fibroblastos en un 50%, y la interacción entre ellos y la matriz comienza a fallar resultando en mayor cantidad de arrugas y más profundas.

 

 

¿Qué podemos hacer frente a este envejecimiento natural?… Existen diferentes métodos estéticos que permiten dar relleno a la piel y hacerla mar turgente, pero pueden que sean muy caros y que duren muy poco. Lamentablemente las expectativas de los pacientes son muy altas, y hay que entender que todo procedimiento es por un periodo de tiempo y los resultados varían dependiendo de los factores extrínsecos que sometemos a nuestra piel.

Tratamientos naturales que induzcan la estimulación de los componentes celulares generando la secreción de colágeno y elastina serían la vanguardia de la medicina estética. Un tratamiento que se acerca a este último concepto ha sido desarrollado desde el año 1995 (hace más de 20 años), principalmente en Estados Unidos, en que se toma una muestra de piel y se aumenta el número de fibroblastos en un laboratorio cualificado, para luego llegar a una concentración de células fibroblasticas puras para ser inyectadas en los pacientes, entregándole un producto que contiene “la verdadera fábrica de células” que producen los componentes principales que se pierden con el pasar de los años (producto denominado: Laviv- azficel-T). Como resultado una piel más joven y natural, entregando grosor y firmeza. También existen otras alternativas como la inyección de células jóvenes provenientes de tejido de cordón umbilical que también deben ser purificadas y aumentadas en un laboratorio de bioseguridad y que varios médicos han aplicado con resultados muy similares al de los fibroblastos. Ambas células entregan en la piel un rejuvenecimiento a las células propias del paciente secretando moléculas y estimulando la función natural que es secretar colágeno y elastina. Existen varias moléculas importantes en la secretadas por estas células que han demostrado ser vitales en la piel, estas son factores de crecimiento endotelial vascular (VEGF), factor de crecimiento de hepatocitos (HGF), factor de crecimiento de insulina y derivado de plaquetas (IGF y PDGF respectivamente) y TGF- β. En conjunto estás moléculas inducen la secreción de colágeno, elastina y otras proteínas importantes en la vitalidad de la piel.

En Chile, laboratorios como Medicel ubicado en Santiago, se han especializado en el procesamiento de fibroblastos y expansión de células provenientes de tejido de cordón umbilical entregándole a médicos un producto biológico para tratar a sus pacientes bajo el concepto de medicina regenerativa. Estos laboratorios pueden distribuir células expandidas a todo Chile, permitiendo que cada día más médicos puedan tener acceso a tratamientos que a veces pensamos que son difícil de acceder, o que en nuestro país no están, o simplemente creemos que es muy costoso.

Finalmente, cada día aparecen diferentes posibilidades estéticas que apuntan a la mejora de la calidad de la piel, pero creo firmemente que el concepto regenerativo entrega un resultado natural, permitiéndole a la medicina estética entregarles a sus pacientes una piel sana por mucho más tiempo que sometiéndola a tratamientos químicos.

 

Jorge Berendsen Mella

Biólogo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Master en Ciencias Biológicas Universidad de Chile